Las lechugas y escarolas han crecido todas a la vez, por lo que muchas se han espigado y estropeado para comer, pero las rojas van muy bien.
Hemos tenido poco tiempo disponible, y eso ha provocado que las malas hierbas proliferen por doquier, y que las rúculas y las aromáticas estén totalmente asalvajadas. Vinieron bichos y tuvimos que poner manos a la obra. Arrancamos guisantes, habas y las plantas espigadas que habíamos dejado para coger semillas.
Pero son las tomateras las que tienen el protagonismo. Les pusimos cañas, y aunque no son muy solidas, han resultado suficiente para que crezcan como posesas. Hemos recogido los primeros tomates de suelo andaluz, pero nuestra auténtica ilusión está en los demás: raff, salmorejo y corazón de buey.
Esperamos recoger en breve, y de esos hay tela. También hay una nueva "hornada" de tomateras que plantamos hace dos semanas: cherry y manchegos. ¿Cuáles serán los mejores?.
En los huertos hay una auténtica invasión de calabacines: están por todas partes. Y nosotros no íbamos a ser menos.
Los brócolis también crecieron todos a la vez, casi sin darnos tiempo a degustarlos.
Pero quizás el caso más sorprendente sea el de las fresas. Resurgieron de sus cenizas cuando no dábamos un euro por ellas.
Ahora toca recoger patatas, hacer licores con las aromáticas, y esperar a las primeras berenjenas
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