Por fin vamos a verle color al huerto, ¡toca plantar!. Previamente hemos encargado la instalación del riego por goteo (sí, podríamos haberlo hecho nosotros, pero es una tarea que no nos motivaba y el tiempo para plantar determinadas cosas, mandaba), y ha quedado bien, aunque la boca de riego ejerce mucha presión y saca el tubo de goteo de sitio si lo abres a tope. Una vez que plantemos ya lo mejoraremos: incorporaremos filtro
antical, reductor de presión, cierres en determinados bancales y una "t" al principio para colocar una manguera para los frutales. Pero ya podemos regar, y por lo tanto plantar.
Así que vamos orgullosos con nuestra
planificación de siembra según la temporada de diciembre y ¡zas!. Sorpresa, para muchas de las plantas que pensábamos plantar ya ha pasado la temporada. Y es que esto del calendario de plantación es algo tan local que
internet nos puede solucionar bien poco. Por lo tanto improvisamos, nos adaptamos a las variedades disponibles y decidimos comprar plantas de momento en vez de realizar semilleros (sería una pena plantar semillas de variedades que después no "fructifiquen"), hasta que aprendamos algo más sobre el calendario de plantación local.
Nos decidimos por plantar las aromáticas, escarolas, canónigos, perejiles y
estevias (curiosa lechuga de sabor muy persistente y dulce, ¡una pasada!) y retocar la
planificación.

Nos ponemos manos a la obra. Medimos el marco de plantación de cada planta, cavamos (de manera algo irregular, pero poco a poco...), ponemos un producto biológico para darle fuerza a la raíz (
Neem Pellets o por nosotros traducido al
alacantí como
nen pelletes), y una vez que está todo, regamos (unos 20 minutos de goteo suave).